Concursando

Llevo muchos días sin escribir entradas nuevas en el blog por dos razones principalmente: necesitaba unas pequeñas vacaciones tras estar sin ellas desde el año pasado; y, por otra parte, he estado inmerso en la elaboración de diversas ofertas para concursos públicos que recientemente se han convocado en Aragón.

Hemos acudido a varios de ellos, todos relacionados con aplicaciones o servicios informáticos, y cuya temática es realmente variada: desarrollo de plataformas de movilidad, implementación de portales institucionales, prestación de servicios de asesoría, etc.

Resulta realmente dura la elaboración de una buena oferta, ya que requiere muchísimo esfuerzo por parte de un equipo multidisciplinar, como son administrativos, comerciales y técnicos. La cantidad de horas necesarias, traducidas a dinero, es ingente puesto que no sólo hay que sumar el dedicado por todas aquellas empresas que concurrimos a cada uno de los concursos.

En algunos de los concursos hemos participado en UTE de manera que pudiéramos complementarnos para realizar una oferta más competitiva. El tiempo dirá si ha sido una buena opción o no, ya que el tema de las uniones de empresas dará para un futuro artículo, ya que personalmente las miro con mucho escepticismo. Por ahora ha sido positiva y nos ha ayudado a lograr los objetivos marcados.

El tema de los concursos públicos ha sido una novedad para mí puesto que aún no había tenido la oportunidad de participar en la elaboración de ninguna oferta.

Mi labor ha sido estrictamente técnica y de revisión. La mayor parte de mis horas de trabajo han transcurrido durante la noche, ya que no es posible ni adecuado descuidar el trabajo de proyectos actuales por la posibilidad de un contrato futuro. Otros compañeros sí han podido dedicarse a tiempo completo para realizar diversas ofertas, lo cual nos ha permitido abarcar un mayor número de ofertas.

Muchas horas empleadas, robadas a las horas de descanso, a fines de semana y a momentos de familia. Afortunadamente el resultado ha merecido, por ahora, la pena y ya hemos ganado varios de ellos.

Las conclusiones personales que he extraído de todo el esfuerzo realizado son:

1. Si no tienes posibilidades de ganar, entonces no merece la pena perder más tiempo del necesario para leer el pliego.

2. La mejor forma de ganar es presentar una oferta impecable, ajustar cada uno de los criterios solicitados en el pliego, y contar con una imagen de empresa muy positiva.

3. Deben estar implicados todos los estamentos de la empresa: la dirección para asumir el coste que va a suponer, los comerciales para aportar los efectos de imagen y de venta que los técnicos no solemos dar, los profesionales con experiencia técnica que sepan dar una respuesta eficaz a los requerimientos de la administración pública convocante, y la gente del departamento de administración para elaborar la documentación.

4. Sólo una oferta gana, por lo que el dinero perdido por todas las demás que se presentan al concurso es enorme y supone un esfuerzo no despreciable que debe ser considerado, puesto que es tiempo robado a otras labores como búsqueda de clientes, mejora de procesos, investigación, etc.

5. Por mucho tiempo que se disponga, termina siendo todo entregado a última hora, como los proyectos, puesto que siempre pueden surgir mejoras, retoques, o cambios que permitan presentar una oferta mejor.

 

¿Cuál es vuestra experiencia en la elaboración de ofertas para administraciones públicas?

¿Es planteable otro modelo para la adjudicación de proyectos o contratos de servicios por parte de la administración pública?

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2 respuestas a Concursando

  1. jga dice:

    Mi experiencia es que antes de ponerte con una oferta realiza las siguientes preguntas al gerente de cuenta y así sabras si vas a perder horas de sueño de manera innecesaria:

    1- ¿Este documento de pliego es un borrador o es el pliego publicado? Ufff !!! Si es el pliego publicado, poco hay que hacer. El comercial no se ha enterado que se estaba cociendo este proyecto

    2- ¿Nos han pedido opinión sobre como enfocar el pliego o el proyecto? Ufff !!! Si la respuesta es que no, siguen bajando las probabilidades de forma exponencial.

    3- “Ya me has dicho que te los llevaras a comer un dia, pero… ¿Cuanto hace que no pasabas por su departamento?” El numero de meses es inversamente proporcional al posicionamiento en el cliente para ese proyecto.

    Con estas tres preguntas, sabras si perderas horas de sueño con alguna esperanza o no, porque claro, presentarse hay que presentarse. ¿Los motivos de porque presentarse?: “el cliente nos ve”, “el cliente me ha dicho que nos presentemos”, “hemos de estar posicionados sino es para éste será para otro”, “es una cuenta estrategica”, “estamos todos en esto (por las noches no)”, y el mejor de todos: “Y si suena la flauta y nos lo dan”.

    En fin, la parte positiva es que la redacción de las ofertas te hace abstraerte a veces del día a día y plantear nuevos proyectos interesante.

  2. Sergio Pérez dice:

    Cierto, muy cierto.
    De hecho, yo creo que el tiempo que se emplea en ofertas que sabemos a priori que no van a darnos, deberían las empresas incluirlas en una de estas dos partidas:
    - i+d -> en ocasiones hacemos verdaderos trabajos malabares para cuadrar el mundo real con lo que se describe en el pliego.
    - marketing -> se ajusta a lo que dices de “tenemos que estar”, “es estratégico”, etc

    Quizá ése si pueda ser un buen paso para cambiar el modelo productivo: no hacer perder tanto tiempo y dinero a las empresas, para que lo empleen en generar ideas y productos verdaderamente útiles.

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