¡Delega!

Generalmente, cuando empezamos a tomar responsabilidades de gestión, enseguida aparece alguien que te dice “tienes que aprender a delegar” pero, claro, no te explica qué tienes que aprender, ni dónde se enseña, ni a quién puedes preguntar.

El error más habitual cuando se habla de delegar es pesar que basta con asignar la tarea pero dicha acción, por sí sola, no basta puesto que sin ningún tipo de actividad complementaria suele convertirse en lo mismo que “pasar el marrón”.

Hay que tener claro que, cuando asignas a alguien del equipo una tarea no basta con decirle, por ejemplo, “prepara el análisis de la funcionalidad X”. Si ése es todo el mensaje que recibe, a partir de ahí puede ocurrir una serie de acontecimientos aleatorios que, finalmente, pueden hacer que el resultado se parezca poco o nada a lo esperado.

Para que alguien comprenda lo que tiene que hacer hay que contemplar varios puntos clave:

1. Una tarea no se puede improvisar. Es necesario tenerla detectada, hacer un análisis previo y una valoración, aunque sea somera, del esfuerzo y las habilidades necesarias.

2. Debe quedar perfectamente definido el alcance tanto para el que la explica como para el que la recibe, aclarando, por adelantado, cualquier duda.

3. Es fundamental que todas las partes sean conscientes del plazo de entrega.

4. Hay que hacer seguimiento continuo del avance de las tareas. Hay que establecer claramente los controles necesarios para llevar a buen puerto el encargo y, al finalizar, analizar los posibles problemas encontrados.

Estos puntos, que parecen tan obvios y sencillos de seguir, se olvidan a menudo. Lo habitual es tener apenas un titular de la tarea, buscar de forma improvisada a quien lo va a hacer, generalmente basados en criterios tan objetivos como “es el que más libre está”, “éste me salva el culo”, “pito pito gorgorito”…

Además, es habitual que una vez asignada la tarea ya no se vuelve a preguntar su estado hasta el día de finalización del plazo, el cual, por supuesto, es secreto de estado y nunca se ha comunicado a la persona que debe completar el objetivo.

Para terminar, hoy también recomiendo un libro, que da título a esta entrada: ¡Delega! Es de la editorial Empresa Activa y la autora es Donna M. Gennet
Libro ¡Delega!

Es un libro muy bueno que merece la pena leer y que puede completarse en apenas un par de noches.

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