El Método Nadal

Llevo dándole vueltas a un artículo que se me ocurrió, como casi todos, al observar cómo nos solemos comportar los informáticos en el desempeño de nuestro trabajo.

Es mucho más acusado en empresas de consultoría o servicios de informática que en departamentos internos de las empresas, puesto que en las primeras generalmente todo va contra un presupuesto y se exige, antes o después, una rentabilidad a los proyectos.

Se trata de un viaje de ida y vuelta, al que he llamado El Método Nadal.

¿Qué es exactamente El Método Nadal (EMN)?

Se trata de hacer que la pelota esté el mayor tiempo posible en el campo contrario, y que nuestro usuario-cliente deba realizar un esfuerzo en el proyecto igual o mayor que nosotros para garantizar el éxito.

¿Cómo se logra desplegar EMN?

Es sencillo. Cuando somos nosotros, ya sea en el papel de analistas, programadores, jefes de proyecto, etc los que tenemos la pelota en nuestro tejado, somos vulnerables a la presión por realizar las entregas a tiempo o por cumplir unas espectativas que no siempre están claras. Sin embargo, si un hito, una validación o concertar una reunión no dependen de nuestro trabajo, sino de que el usuario-cliente tome la iniciativa, entonces ganamos un tiempo valioso para poder tomar las acciones oportunas que beneficien tanto a la organización como al proyecto.

Si nos fijamos en la forma de jugar de Rafa Nadal, veremos que nunca da un tanto por perdido, pero la consecuencia más importante de ello es que siempre obliga a su compañero de partido a hacer un esfuerzo adicional para intentar pasar la pelota al otro lado de la red.

Aplicando esto a la gestión de proyectos, veremos que tenemos oportunidades de hacer participar e incluso responsabilizar a nuestros clientes de posibles retrasos en proyectos, indefiniciones, etc, con un doble objetivo: por un lado tratar de crearnos un marco seguro para el caso de que haya problemas y, por otro y mucho más importante, involucrar a todos los interesados con el fin de lograr el éxito de los proyectos.

Cuando un cliente solicita un proyecto y apenas recibe información del mismo, muchas veces se desentiende y eso afecta de manera directa a su percepción de calidad y a su grado de satisfacción.

Es nuestra obligación hacerle partícipe del proyecto, lanzándole tareas, hitos, etc, que deba realizar también y con los cuales sienta que es también responsable del resultado final.

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3 respuestas a El Método Nadal

  1. Tenesor dice:

    Jajajaja buena analogía!

    Bienvenido de vuelta, se echaba de menos leer tus articulos! Espero que vaya bien la iniciacion a la paternidad!

  2. Tenesor dice:

    Jajajajaja buena analogía!

    Bienvenido de vuelta, se echaba de menos leer tus artículos! =) Espero que vaya todo bien en la iniciacion a la paternidad jejeje

  3. ¿Qué tal va todo?
    La verdad es que echaba de menos el enfrentarme al blog y escribir sabiendo que habrá alguien (no muchos) que lo leerán.
    La paternidad vamos pillándola poco a poco, pero cada día es una nueva lección, por lo que resulta duro llegar por la noche, una vez dormida la criatura, y ponerse a pensar en algo que no sea vegetar y dormir.

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